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La Coctelera

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Categoría: Futbol

4 Abril 2007

Merecías más Cuauhtémoc

Desde que vi jugar por primera vez a Cuauhtémoc Blanco quedé maravillado por su habilidad, insolencia, garra y fuerza para jugar al fútbol, cada minuto en las Súper Águilas lo disfruté, su paso al Necaxa lo sufrí y su juego por el Valladolid lo seguí minuto a minuto. En el Tri grabadas quedaron sus jugadas en los campos galos durante el mundial de Francia 1998, así como sus goles en las distintas eliminatorias.

Ahora el buen Temo se va a la tierra gringa, a pegarle al balón entre varios jugadores de playstation sin imaginación, limitados, con canchas que en más de una vez tendrán mezcladas las yardas con las áreas, donde los dólares se producen sin freno pero los clásicos, las barras, la magia del fútbol es muy escasa.

Merecías más Cuau, cuando te conocí en Chile antes del partido contra Boca Juniors del año 2000 por la Libertadores, pensé “este cabrón se tiene que ir a un equipo con cabrones como él”, pensé en varios equipos de Sudamérica y Europa, no se dieron las cosas, pero estoy seguro que tenías que ser parte de cuadros protagonistas de ligas como la inglesa, argentina o española.

Finalmente los amagues y la magia de Blanco se mudaron a Chicago, donde sólo si es que tenemos suerte podremos ver desde acá de Sudamérica los resúmenes en ESPN de sus primeros partidos.

Chicago Fire tiene suerte, tiene al Temo, ojalá tenga el fuego que necesita un jugador como Cuauhtémoc, él necesita una oposición, necesita garra, odia perder pero no le gusta ganar fácil, un americanista de corazón.

Te deseo lo mejor Cuau, merecías mucho más protagonismo en el fútbol mundial, pero como buen americanista nunca te dejaré de apoyar y de seguir en donde sea que juegues. Ojalá te vaya increíble en USA y que puedas contagiar tu magia al resto de tus compañeros.

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5 Septiembre 2005

El que es de la roja es de la roja

Triste episodio vivió la roja ante Brasil, una derrota de esas que provocan dolor, rabia y distintas sensaciones de rechazo incontrolables y que mostró a una serie de seudo hinchas del fútbol que sólo están como sanguijuelas de la selección nacional para momentos especiales o cercanos al triunfo.

Cuántos gozaron con la roja en las eliminatorias a Francia 98 y en el mundial, celebraron de madrugada en las olimpiadas de Australia, gozaron el triunfo ante Brasil rumbo a Corea – Japón 2002 en el Estadio Nacional, o se compraron la camiseta cuando el marketing se las puso en las manos casi sin opción... muchos… los mismos que a veces sin asco le dan la espalda ahora que la cosa está difícil.

Los periodistas deportivos son cosa aparte, el análisis de cada uno de ellos da para otras líneas que en este momento no me interesa comentar.

La pérdida de la realidad del populacho, al cual todos pertenecemos, en torno a la selección es la que de verdad en momentos me enchucha internamente.

Se le pide a la roja lo mismo que a selecciones como Argentina, Brasil o Alemania… que gane todos los partidos, que no tropiece con rivales débiles, que clasifique sí o sí al mundial, pero a la vez sin asco se emiten frases como “si somos los más malos del mundo” o “deberíamos de dedicarnos a otra cosa”.

Sin duda un escenario bipolar.

Me parece que la palabra hincha no está bien entendida… uno es o no es… sigo al equipo o no sigo al equipo, lo apoyo siempre o no lo apoyo nunca, estoy al lado estén bien o mal o no estoy…

No soy ciego y sé que hay partidos horribles, pero la crítica no puede ir de la mano de un “chao no más, ni ahí”.

Somos una selección especial, un grupo de fanáticos singulares, con equipos singulares, que estamos igual del cerca del infiero que del cielo.

Estoy seguro que si llegamos ahora a clasificar a Alemania 2006, miles de los que ahora decían “ni ahí con la selección ya”, van a subirse al tren y van a disfrutar del equipo.

Yo lo único que puedo decir es que me dolió mucho la derrota contra Brasil, que varios jugadores encontré que jugaron horrible y sin ganas, pero soy chileno y siempre voy a querer que a mí selección le vaya bien y disfrute del fútbol, donde no siempre 2+2 es 4 y donde las sorpresas están latentes, por eso… ¡¡¡ Vamos Chile ante Colombia !!!

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27 Agosto 2005

Mis equipos de fútbol

Desde chico no he parado de ver fútbol todas las semanas, nunca me ha dejado de gustar, pero pasa algo especial, me he hecho fanático de distintos equipos de distintas ligas, no sé la razón, pero acá va la historia que creo me une con cada uno de ellos, sin prioridad en cuanto a preferencia.

Atlético de Madrid (España): Hugo Sánchez fue vendido de los Pumas de México al Atlético de Madrid, por primera vez vi por televisión un partido de la liga española, por ahí del año 1984 (Hugol llegó a España el 81). Quedé enganchado con el uniforme, con la garra del cuadro "pobre" de Madrid. Al cambiarse el astro azteca al Real Madrid, sentí una traición, nunca me gustó el Real, al contrario, mi afinidad con los colchoneros se incrementó y no paró de crecer. Más todavía al sufrir cada campaña con extremos en la tabla, cerca del descenso (el maldito descenso) o próximo a un título. Disfruto usando su camiseta (que me gané al mandar un mail a un programa español) y cuando visite Madrid juro que iré al Estadio Vicente Calderón, ojalá y sea pronto.

Manchester United (Inglaterra): Un jugador francés corría por el césped de Old Trafford, Eric Cantona, crack, personalidad ante todo, violento y talentoso, un tipo sin duda especial, capaz de ganar un partido él solo y de perderlo también, pero sin duda amigo del balón y líder de un equipo campeón. Mi afinidad fue total, con el juego, con la garra y con la calidad de cada uno de los jugadores que fueron apareciendo en los Diablos Rojos, ante eso, me volví un hincha más del Manchester United.

América (México): Uno no sabe cuándo asoció que la familia es la familia, es algo que desde que uno tiene uso de razón está, bueno, eso es lo que me pasa con las Águilas del América, desde que sé que me llamo Felipe sé que tengo el bendito placer de ser americanista. Nunca dejé, he dejado ni dejaré al cuadro que más quiero en el mundo, y con el que más he sufrido y disfrutado en mi vida. Nunca olvidaré lo que es ver salir a sus jugadores al césped del Estadio Azteca, las miles de banderas amarillas y azules agitándose. En mi mente están grabados los clásicos contra las Chivas, los títulos ante Cruz Azul y Pumas, el placer de ver a Batata, Outes, Brailowsky, Hermosillo, Zague, Edu, Tena, Ortega, Kalusha, Zamorano, Cuahutemoc y varios más con la camiseta que jamás ha dejado de emocionarme cada vez que la veo en un estadio.

Inter de Milán (Italia): mi admiración por el fútbol alemán en el mundial de México 86 se asoció al tipo de fútbol, frío pero con tintes de habilidad entregados por varios jugadores, entre ellos un joven llamado Lothar Matthaeus, el cual recaló en el Inter de Milán, escuadra que yo seguía por las noticias teniendo como especial imán las rayas negras y azules, así comencé a seguir más al club, encantado con el estadio y con el desarrollo del club, pero sobre todo por el sufrido camino que desde el último scudetto (88-89) ha vivido el club. Además el “romance” con la escuadra italiana terminó de sellarse cuando Iván Zamorano llegó a la institución y ganó la copa UEFA (97-98). Me agrada ser un futbolista hijo del rigor.

Colo Colo (Chile): Sin duda una historia emocionante y llena de sentimientos es la vivida con el club popular. Volví a Chile y mi papa quería que yo fuera hincha de la UC, hasta al entrenamiento me llevó, pero algo pasaba que no avanzaba la cosa, pero de verdad quería darle de alguna forma en el gusto, así que fuimos al clásico contra Católica contra el Colo en el Estadio Nacional. 2-0 ganaba la UC, acorta Pizarro mediante un penal. Minuto 90, tiro de esquina, Morón a cabecear, tole a tole en el área, gol, empate y emoción al máximo, no lo pude evitar, la camiseta alba ya era mi socia en el extraño país que era mi nueva patria a pesar de ser la oficial de nacimiento. Sin duda soy un hincha más del glorioso popular, pero mi admiración y agradecimiento se entrelaza más que con la pelota, con la bienvenida y la forma en que gracias al Colo logré ser un chileno más acá.

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23 Julio 2005

Vuelvo con mucha ilusión a Rosario Central

De vuelta a Rosario, ojalá sea una buena vuelta, no es fácil retornar, bien dicen que el que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen. Así pasó.


Hace varios meses dejé de jugar por el club Canalla, una decisión que tomé en su momento, pero que me sirvió para reafirmar la necesidad que tengo de jugar al fútbol, y más aún, lo que me gustó jugar en Rosario y las ganas de nuevamente ser campeón.

Me di vueltas por varios equipos y ligas más o menos, pero no me acomodé, al final la escasez de correr, de sentirme en competencia, me terminó pasando la cuenta con las ganas que me dan de volver a tomar la franja derecha junto a mis compañeros chilenos y argentinos.

Al parecer el equipo sufrió un lamentable golpe tras no poder subir a Primera División, lo que más me motiva para devolver a Rosario Central al lugar en donde merece estar.

Ojalá mi personalidad en la cancha y mi juego puedan ser un aporte para la nueva aventura que inicio en el segundo semestre, y así poder volver a recibir la medalla dorada con la camiseta de las franjas azul y oro.

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