Chao Conita
Mi perrita Coni se murió el pasado viernes 27 de enero, me acompañó en cosas súper importantes y en verdad la extraño demasiado, la sensación de carencia es enorme y dolorosa, lo único que espero es que se me pase luego.
La quiero mucho y nunca la voy a olvidar, su genio y su forma de ser muchas veces sentí que nos identificaba y que incluso nos parecíamos cuando yo tenía el pelo largo. La cuidé desde chiquita y siempre anduvimos juntos y ella a mí también me cuidó mucho, sobre todo cuando juntos nos fuimos de casa de mis papás a vivir solos y cuando tenía alguna tristeza.
Nunca me dejó hasta ahora, pero la voy a recordar siempre como ella fue, alegre, amable, digna, elegante, atlética, ágil, juguetona, condorienta, mirando siempre a los ojos fijamente, sabiendo cuando algo estaba bien o estaba mal, entendiendo todo lo que le hablaba, comiendo de mi mano, jugando con la pelota, haciendo en la misma esquina siempre, ladrándole a los poodles, sacando los papeles del basurero, durmiendo al lado mío en la cama, descansando echados a guata pelaá en el verano o corriendo detrás de una paloma en la calle.
Te quiero mucho Coni, gracias por todo lo que me diste y por haberme aguantado tanto tiempo, por ser tan fiel y por regalarme siempre una señal de cariño y un festejo al verme.
Siempre serás muy recordada y súper querida, un besito.

patyleiva dijo
Ella fue todo lo que tu dijiste, fue un placer haber sido sus amos, la tristeza es profunda e inevitable.
Te quiero hermano.
1 Febrero 2006 | 05:32 PM