La querida grosería
A veces la grosería es un placer decirla, aunque no sea ofensa ni nada por el estilo, casi como una mulatilla, pero son agradables.
Desde que llegue a Chile, por ahí del 92, le agarré un especial cariño a “conche tu madre” que al parecer en su origen era la concha de tu madre y que derivó hasta incluso un simple “conchetumare”, rápido, cortito y preciso. La uso cuando me equivoco, cuando me sorprendo, en los partidos o de saludo con algunos amigos “hola pu conchetumare como estaí”.
A todo ritmo esa palabra, obvio que va en la pronunciación, y lo mejor, es que cuando la digo realmente enojao, es verdaderamente ofensiva, o sea, no pierde su esencia, como buena grosería.

dax dijo
LA PUTA! CONQUE TIENE UNA CONCHA LA GUARRILLA COMO TODAS! Y DEBE DE ESTAR MUY HONDA Y USADA LA FIGA
17 Octubre 2006 | 12:54 PM