Nunca me he aguantado las ganas de decirle a alguien que lo quiero, sea a mis papás, a mi hermana, a mis amigos, a mi polola, a mis mascotas, etc… siempre lo he dicho cuando me nace y espero que eso nunca deje de pasar, no quiero llegar a pensar que no me dan ganas que la otra persona sepa que la quiero, quizás por eso también es que me da tanta alegría cuando alguien me dice que me quiere. Es la raja querer y que te quieran y más la raja cuando el querer es parte de la vida, a lo mejor hay veces que siento que quise mucho a algunas personas que ya no sé nada de ellas y que la verdad tampoco me interesa mucho saber, pero en su momento quise mucho, eso demuestra que nada es eterno y que hay que cuidar a las personas que queremos y demostrar a quienes nos quieren que también deben cuidarnos. Las caricias, los besos o los abrazos no existen cuando es sólo de una parte, se vuelven una emotiva realidad cuando dos forman parte de ellos. Así que a querer no más… ya si sé, “ a veces uno sufre, a veces se decepcionan o cosas así”… pero prefiero eso a tratar de poner riendas a quien me ha dado las mayores alegrías y satisfacciones en mi vida, mi corazón.
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2 comentarios
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qué bonito.
haces bien, poner riendas al corazón no es ninguna solución para evitar el sufrimiento... un corazón atado a esas riendas es aún más desgraciado...
cuidese,
Echo de menos que me lo digas! Ya tenemos que ponernos al día. Estos últimos días me doy cuenta que esa cosa rica que nació en el patio y se fortaleció a la sombre de brevajes varios, anda acá.
Sip, siempre se quiere y parece que no es eterno, mas creo que hay grados de querer que miden que en el futuro se mantendrán.
Los abrazos no se niegan y simpre se desean y qué lindo cuando te los vuelven a dar.