Metro del DF lleno, camino a la Central Quirúrgica con mi mamá, yo iba en cuarto de primaria.

Era a mitad de semana, al otro día tenía que exponer una poesía en clase de Español, en el Instituto Romera.

El libro era uno de los entregados por el gobierno, con un papel medio café pero con un olor singular a libro de la SEP (Secretaria de Educación Pública), ya para mí nunca más existió el aroma a papel o cartón, es a libro del colegio.

La cara de mi mamá ayudándome y leyendo la poesía en el metro nunca se me ha olvidado. Me enseñaba y me ayudaba siempre, pero esa vez fue inolvidable, al igual que la poseía.

La paloma blanca que del cielo bajó.
Con sus alas doradas y en el pico una flor.
De la flor una lima.
De la lima un limón.
Vale más mi morena que los rayos del sol.

En el camino de ida la aprendí y en el de vuelta la repasé, ni me acuerdo cómo fue cuando la dije en el salón, pero el minuto cuando la aprendí nunca se me ha borrado.