Corazón
Cómo será en verdad el corazón, quién en verdad puede asegurar que conoce su corazón, lo podemos sentir y nos hace sentir, pero cómo podemos asegurar que conocemos a nuestro corazón.
Me parece que nadie puede asegurarlo, que nadie ha sido capaz de dar con el fondo de su corazón al grado de no interesarse por saber qué le pasa al corazón, cuál es la razón que tiene para lograr de forma tácita que hagamos lo que él quiera.
Las conexiones con el estómago están claras, o sea ha hecho que se me vacíe en un segundo, con las manos, me tiemblan y enfrían, con mis ojos sí que tiene una relación más que estrecha, les da movimiento, les da brillo y expresión, pero él manda, con mis piernas se ensaña a menudo, las pone débiles o muy fuertes según la ocasión y con mi boca pareciera que se conocen desde el kínder, que han jugado desde chicos.
Pero este cabrón se pone a veces masoquista y el que paga el pato soy yo, aunque a veces se pone chacotero y ahí sí que se lo agradezco. Aunque no puedo evitar sentir dudas de él, siempre le pido que me entregue señales de vida, que no caiga en letargo, que aunque sea tire una señal totalmente confusa.
Me gusta sentir mis manos, mi cara, mis piernas, mi boca, mis ojos y me gusta mucho sentir mi corazón, quizás el más desconocido de todos, pero el más importante y que más satisfacciones me ha dado, pero también el que me ha dado más tristezas, algunas de ellas todavía no borradas, pero de todas maneras, mil gracias por hacerme vivir y hacer que si se me cae inexplicablemente una lágrima me salga la sonrisa en tres segundos.
Si pudiera lo cuidaría más, pero es inevitable, no se deja y tampoco sé cómo se hace eso, por mientras sólo confío en mi pecho, que por el momento lo ha hecho bastante bien.

Dani dijo
Cuando encuentres la receta para cuidar el corazón me avisas! ;)
18 Marzo 2006 | 07:06 PM