Desde que vi jugar por primera vez a Cuauhtémoc Blanco quedé maravillado por su habilidad, insolencia, garra y fuerza para jugar al fútbol, cada minuto en las Súper Águilas lo disfruté, su paso al Necaxa lo sufrí y su juego por el Valladolid lo seguí minuto a minuto. En el Tri grabadas quedaron sus jugadas en los campos galos durante el mundial de Francia 1998, así como sus goles en las distintas eliminatorias.

Ahora el buen Temo se va a la tierra gringa, a pegarle al balón entre varios jugadores de playstation sin imaginación, limitados, con canchas que en más de una vez tendrán mezcladas las yardas con las áreas, donde los dólares se producen sin freno pero los clásicos, las barras, la magia del fútbol es muy escasa.

Merecías más Cuau, cuando te conocí en Chile antes del partido contra Boca Juniors del año 2000 por la Libertadores, pensé “este cabrón se tiene que ir a un equipo con cabrones como él”, pensé en varios equipos de Sudamérica y Europa, no se dieron las cosas, pero estoy seguro que tenías que ser parte de cuadros protagonistas de ligas como la inglesa, argentina o española.

Finalmente los amagues y la magia de Blanco se mudaron a Chicago, donde sólo si es que tenemos suerte podremos ver desde acá de Sudamérica los resúmenes en ESPN de sus primeros partidos.

Chicago Fire tiene suerte, tiene al Temo, ojalá tenga el fuego que necesita un jugador como Cuauhtémoc, él necesita una oposición, necesita garra, odia perder pero no le gusta ganar fácil, un americanista de corazón.

Te deseo lo mejor Cuau, merecías mucho más protagonismo en el fútbol mundial, pero como buen americanista nunca te dejaré de apoyar y de seguir en donde sea que juegues. Ojalá te vaya increíble en USA y que puedas contagiar tu magia al resto de tus compañeros.